“
Desconocido admirador:
Decirle que he quedado complacida con su carta, seria mentirle sin pudor, ya que esta... tan llena de sentimiento ha despertado en mi una sensacion de desazon e incomodidad... Como se puede idolatrar a alguien que solo se ha visto una vez? o es acaso que nos hemos cruzado en otra oportunidad...? Es mas, escribo esta carta sin remitente ni destinatario... a una persona sin nombre ni rostro.... como saber si no es una broma de mal gusto? una burla de lo mas vulgar a mi espiritu enamoradizo...? no juegue a las escondidas joven misterioso... y muestre su rostro, o al menos su nombre!
Atte:
La confundida idolatrada
”
El nerviosismo de la joven crecia al igual que su paranoia, llegaba ya a su destino, y era momento de ponerse de pie y bajar... habia decidido contestar la carta tan extraña, pero no sabia aun a quien la debia entregar, se habia sentado en el mismo lugar, observando los mismo letreros pasar, la habian mareado los mismos baches y la habian aturdido las mismas vocinas... Pero ahora se encontraba expectante y atenta al mas minimo murmullo dirijido hacia ella.
La carta que habia encontrado, en su maletin hacia unos dias, la habia desconcertado a tal grado, que ahora habia detallado con exactitud, cuantas arrugas tenia el conductor del bus, cuantas canas el cobrador y el tono del cabello de la mujer del primer asiento.... con el afan de reconocer luego, el rostro de quien podria haberle dejado la carta.
Habia recorrido todos los asientos con la mirada, y habia notado con entusiasmo... que ninguno era igual al anterior... aunque todos con las mismas expresiones, los mismos temores, el mismo dolor... marcados en diferentes grados y en diferente color. Ninguno parecia notar, el escrutinio al que estaban siendo sometidos... mientras que la joven, se maravillaba con cada sonrisa, cada ceño fruncido, cada mirada que se cruzaba con la propia, como si nunca antes hubiera salido, como si sus ojos, carentes de una extraña venda que le impedia ver a los demas, descubriese con deleite que estaba rodeada de gente como ella misma...
Una vez mas,abrio la carta de respuesta que habia escrito una noche antes, la releyo buscando algun defecto, la doblo de regreso,metiendola en un sobre simple y luego se puso de pie con gran aspaviento....
Conciente de que habia llamado la atencion de algunos en el bus, pego el sobre con cinta adhesiva al respaldar del asiento, de esta manera, su desconocido admirador notaria el gesto... curioso se levantaria y recogeria su respuesta. Sonrio para si misma, complacida de la ingeniosidad de su plan y sin mas preambulos camino con paso tambaleante hasta la puerta de "Bajada".
Se quedo observando un rato el autobus alejarse, esperando ver al menos de la silueta del misterioso hombre, pero no vio a nadie incorporarse para ir a buscar su carta. Cabizbaja encaminó a su casa dandole la espalda al bus, en el preciso instante que un joven de largos cabellos y barba abundante, se erguia elegantemente de su asiento con intensiones de recoger la nota, que tomando entre sus dedos alargados y tembloros, besaria luego con sus labios enrojecidos por haberlos mordido todo el trayecto...